Liturgia

NOVENA

NOVENA A SANTA ROSA DE LIMA

 

Se recomienda rezar personal o comunitariamente la novena a Santa Rosa del

21 al 29 de Agosto. Invitamos a los sacerdotes a rezarla con sus comunidades

antes o después de la misa diaria.


Cada día de la novena se rezan las siguientes oraciones:

 

  1. Acto de Contrición
  2. Oración Inicial
  3. Texto bíblico
  4. Meditación
  5. Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
  6. Oración Final y petición


1. Acto de contrición

Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un  Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.

Amén.


2. Oración Inicial

Padre Misericordioso, te damos gracias por la vida ejemplar de Santa Rosa de  Lima, cuyo perfume de santidad irradia desde el Perú al mundo entero. Tú que la elegiste para consagrarse totalmente a Ti, sin dejar el mundo, siguiendo a Cristo en su Pasión, concédenos por su intercesión, la fuerza del Espíritu Santo para desapegarnos de las vanidades del mundo y así llegar al cielo subiendo por la escalera de la Cruz.

Santa Rosa, hermana nuestra, ruega a nuestra Madre, María Santísima, para que nunca nos apartemos de Jesús y seamos discípulos y misioneros en el anuncio del Evangelio y en el servicio al prójimo.


3. Oración Final

Gloriosísima patrona y abogada nuestra, Rosa de Santa María, purísima flor de santidad e inocencia, esposa amantísima de Jesús. Por aquel incendio de divino amor que abrasó tu corazón para con tu soberano Esposo, y por el celo ardentísimo por la salvación de las almas, por el amor a tu pueblo y a tu patria. Te pedimos, humildemente, intercedas para que el Señor nos conceda abundantes bendiciones y, de manera especial, la gracia por la que te ofrecemos el rezo de esta Novena. Cada uno piensa en su corazón cual es la gracia que desea implorar a Dios por la intercesión de Santa Rosa

 

 

DÍA PRIMERO:

Padre Nuestro que estás en el cielo

Santa Rosa modelo de confianza en la Providencia del Padre

1. Acto de Contrición (Ver p. 1)

2. Oración Inicial (Ver p. 1)

3. Texto Bíblico: Mt 6, 31-34

No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. Así que no os preocupéis del  mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal.

4. Meditación:

En todo momento, Rosa confiaba en que Dios la sostenía a ella y su familia y que atendería sus ruegos. En repetidas ocasiones Dios le hizo ver su cuidado amoroso, en lo espiritual y lo material. Un día el Señor le presentó un gran número de rosas esparcidas por el suelo y le dijo: “Rosa, hazme una guirnalda de flores con estas rosas...”- Ella obedeció y luego de ello Cristo cogió una de ellas y le dijo: “Esta rosa eres tú, y de esta me encargo Yo para cuidar de ella con singular cuidado”.

5. Padrenuestro, Avemaría y Gloria

6. Oración Final (Ver p. 1)

 

 

DÍA SEGUNDO:

Santificado sea tu Nombre

Santa Rosa y el deseo de la gloria de Dios

1. Acto de Contrición (Ver p. 1)

2. Oración Inicial (Ver p. 1)

3. Texto Bíblico: Mt 10, 37-39

«El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.”

4. Meditación:

Rosa prefería morir antes que ver el santo Nombre de Dios ultrajado. Cuando llegaron noticias de la invasión de un pirata holandés a la ciudad de Lima (lo cual traería consigo grandes disturbios, robos y sacrilegios en los templos) Rosa no dudó en correr hacia la Basílica de Santo Domingo, su lugar de oración, y aguardar la oportunidad de defender y ofrecer su vida en martirio antes que profanasen a Jesús Sacramentado. La gente quedó admirada al ver como esta humilde doncella se transformaba en valiente guerrera y arengaba a todos a ofrecer su vida en defensa del Santísimo Sacramento. Estas fueron

sus palabras en la Basílica, al esperar el ataque de los enemigos de la fe:

“Aquí pondré mi cuerpo para que lo hagan pedazos y se detengan en hacer las injurias que temo ¡ay de mí!, han de hacer después a mi dulce Jesús”. Sin embargo, no dejó de rogar para que Dios librase de este peligro a su amada ciudad, como ocurrió efectivamente. Por eso sus imágenes también la presentan con un ancla en la mano.

5. Padrenuestro, Avemaría y Gloria

6. Oración Final (Ver p. 1)

 

 

DÍA TERCERO:

Venga a nosotros tu Reino

Rosa, intercesora de la Nueva Evangelización

1. Acto de Contrición (Ver p. 1)

2. Oración Inicial (Ver p. 1)

3. Texto Bíblico: Lc 10, 1-2

“Después de esto, designó el Señor a otros setenta y dos y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que

envíe obreros a su mies.”

4. Meditación:

Rosa anhelaba profundamente salir como misionera a anunciar a su Esposo en las tierras de misión. Pero en su época esto aún no se daba. Rogaba por ello, hacía constante penitencia y suplicaba al Señor por el éxito de los predicadores en

el mundo entero. “Oh, quien fuese varón – decía - para poder ir a las regiones más peligrosas a anunciar el Evangelio”. Rosa se dejó encender por el fuego del Espíritu que ardía en su corazón anhelando que el Reino de Dios se extienda

por toda la tierra.

5. Padrenuestro, Avemaría y Gloria

6. Oración Final (Ver p. 1)

 

 

DÍA CUARTO:

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo

Santa Rosa modelo de obediencia a la voluntad divina

1. Acto de Contrición (Ver p. 1)

2. Oración Inicial (Ver p. 1)

3. Texto Bíblico: Lc 22, 41-43

“Y se apartó de ellos como un tiro de piedra, y puesto de rodillas oraba diciendo:

«Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.» Entonces, se le apareció un ángel venido del cielo que le confortaba.”

4. Meditación:

No fue fácil para nuestra Santa hacer la voluntad de Dios. Ella sentía que Dios la llamaba toda para sí pero su familia buscaba casarla. De hecho, muchos mozos de la aristocracia limeña deseaban tenerla por esposa, pero ella se

mantuvo firme en su deseo de ser toda para Dios. Esto le supuso vencer una y mil dificultades, persecuciones y malos tratos dentro de su familia, incomprensiones de los sacerdotes a los que se dirigía, incluso gente extraña que la tildaba de

ilusa. Sólo con el paso de los años la gente se dio cuenta de la singular elección que el altísimo había hecho para con esta doncella y con ello la fama de su santidad se extendió rápidamente en Lima y luego en todo el mundo.

5. Padrenuestro, Avemaría y Gloria

6. Oración Final (Ver p. 1)

 

 

DÍA QUINTO:

Danos hoy nuestro pan de cada día

Santa Rosa, modelo de amor a la Eucaristía y caridad con los pobres

1. Acto de Contrición (Ver p. 1)

2. Oración Inicial (Ver p. 1)

3. Texto Bíblico: Mc 6, 38-42

“Jesús les dijo: « ¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver.» Volvieron y le dijeron: «Hay cinco, y además hay dos pescados.» Entonces les dijo que hicieran sentar a la gente en grupos sobre el pasto verde, se acomodaron en

grupos de cien y de cincuenta. Tomó Jesús los cinco panes y los dos pescados, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Asimismo repartió los dos

pescados entre todos. Comieron todos hasta saciarse”

4. Meditación:

Ya hemos observado el gran amor de nuestra Santa por el Santísimo Sacramento y cómo Jesús correspondía a esta delicadeza socorriéndola en lo material y espiritual en todo momento. Le fue permitida la Comunión frecuente,

la cual para ella era consuelo y sustento. Ella se sentía llamada a compartir el amor de Dios con el prójimo, especialmente con el que más sufre, compartiendo su pan con el hambriento. Ella decía: “Cuando servimos a los pobre y a los

enfermos, servimos a Jesús. No debemos dejar de ayudar a nuestros vecinos porque en ellos servimos a Jesús”.

5. Padrenuestro, Avemaría y Gloria

6. Oración Final (Ver p. 1)

 

 

DÍA SEXTO:

Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden

Santa Rosa modelo de reconciliación

1. Acto de Contrición (Ver p. 1)

2. Oración Inicial (Ver p. 1)

3. Texto Bíblico: Mt 18, 21-22

Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?» Le dice Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.»

4. Meditación:

Rosa no guardó rencor por ninguno de los que, en su momento, no comprendieron el camino que Dios le señalaba. Llevada siempre por la humildad, incluso en el momento de su muerte pidió perdón a todos por las molestias que hubiese

causado. La gracia abundante que recibía en el sacramento de la penitencia y la Eucaristía era lo que le fortalecía y llevó al heroísmo la práctica de las virtudes. Ella se ofreció como víctima viva de holocausto, haciendo grandes penitencias por la conversión de los pecadores.

5. Padrenuestro, Avemaría y Gloria

6. Oración Final (Ver p. 1)

 

 

DÍA SEPTIMO:

No nos dejes caer en la tentación

Santa Rosa, modelo de lucha contra el pecado

1. Acto de Contrición (Ver p. 1)

2. Oración Inicial (Ver p. 1)

3. Texto Bíblico: Jn 16, 32-33

En aquel tiempo dijo Jesús: “Mirad que llega la hora, y ha llegado ya, en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz

en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo! yo he vencido al mundo”.

4. Meditación:

Rosa no estuvo exceptuada de tentaciones y pruebas, de las cuales salía victoriosa por su abandono en Dios. Experimentó sequedades en la oración, fatigas en su combate espiritual, entre otras cosas. Una vez se le presentó un mozo que se mostraba muy galante con Rosa. Inmediatamente ella huyó del lugar y puesta en oración expuso al Señor sus quejas, a lo que el Señor respondió:

“¿Crees que hubieses vencido de no haber estado yo contigo?”. Con esta respuesta quedó la santa consolada y fortalecida.

5. Padrenuestro, Avemaría y Gloria

6. Oración Final (Ver p. 1)

 

 

DÍA OCTAVO:

Y líbranos del mal

Santa Rosa y la victoria frente al maligno

1. Acto de Contrición (Ver p. 1)

2. Oración Inicial (Ver p. 1)

3. Texto Bíblico: 1Cor 10, 12-13

Así, pues, el que crea estar en pie tenga cuidado de no caer. De hecho, ustedes todavía no han sufrido más que pruebas muy ordinarias. Pero Dios es fiel y no permitirá que sean tentados por encima de sus fuerzas. En el momento de la tentación les dará fuerza para superarla.

4. Meditación:

Rosa mereció la corona de la santidad porque luchó legítimamente en cada instante de su vida contra el mal. Pidió siempre la gracia de Dios que se dispensa en nuestra Iglesia, fue fiel en la oración y muy mortificada, pensando

siempre en los demás antes que en si misma. Si hoy acudimos a su intercesión es porque sabemos que nos ayudará a nosotros en nuestro personal combate por llegar al Cielo. Ella suplicaba a Jesús:

“No quiero, esposo mío, más riquezas que adorarte, ni otro deseo que servirte.

Pero ¿cómo lo haré sin tu amparo?”.

5. Padrenuestro, Avemaría y Gloria

6. Oración Final (Ver p. 1)

 

 

DÍA NOVENO:

Santa Rosa, mujer crucificada

1. Acto de Contrición (Ver p. 1)

2. Oración Inicial (Ver p. 1)

3. Texto Bíblico: Lc 9, 23

Decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.

4. Meditación:

Rosa llevó una vida feliz, abrazada a su esposo crucificado. Ella sabía que la gracia va siempre acompañada de la cruz y por ello nos dejó esta hermosa enseñanza: “Aparte de la cruz, no hay otra escalera por la que podamos llegar al cielo”. En el último instante de su vida pudo decir: “Todo está consumado”.

Siempre dijo “Amén, así sea” a los planes de Dios. Y diciendo: “Jesús, Jesús sea conmigo”, entregó su alma a Dios y entró en la gloria de la bienaventuranza eterna desde donde intercede por nosotros.

5. Padrenuestro, Avemaría y Gloria

6. Oración Final (Ver p. 1)

 

























































































































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