Línea de tiempo

Juventud

A los veinte años tomó el hábito de terciaria dominica y consagró su vida al servicio de los demás.
En la adolescencia, Santa Rosa se sintió atraída con singular fuerza por el modelo de la dominica Santa Catalina de Siena (mística toscana del siglo XIV); siguiendo su ejemplo, se despojó de su atractiva cabellera rubia e hizo voto de castidad perpetua, contrariando los planes de sus padres, cuya idea era casarla. Tras mucha insistencia, los padres desistieron de sus propósitos y le permitieron seguir su vida espiritual. Quiso ser monja de claustro pero Dios le hizo ver que la quería santa en medio del mundo por lo que en 1606 tomó el hábito de terciaria dominica en la iglesia limeña de Santo Domingo, viviendo como laica en casa de sus padres y dedicándose a trabajar para ayudar al sostenimiento de su familia, a la atención a los pobres y enfermos, a las prácticas ascéticas y a una profunda vida interior.
 
Por su caridad y servicio a los pobres y enfermos era llamada “la madre de los pobres de Lima”. Muchas personas de la nobleza española le brindaban caritativas limosnas que ella repartía a quienes realmente lo necesitaban.

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